Introducción: El Hombre que Nunca Puede Morir
(Aunque lo Intenten Todo)
En el vasto universo de DC Comics, pocos
personajes han experimentado la muerte con tanta frecuencia y con tanto
dramatismo como Bruce Wayne, el hombre detrás de la máscara del Murciélago.
Desde sus inicios en 1939, Batman ha sido disparado, apuñalado, aplastado,
lanzado al tiempo, borrado de la existencia y hasta convertido en un vampiro.
Sin embargo, cada vez que los escritores intentan deshacerse de él
definitivamente, el Caballero Oscuro encuentra la manera más inverosímil,
ridícula y a veces directamente absurda de regresar. Este post es una
celebración —y burla cariñosa— de esas siete ocasiones en que DC nos dijo
"Batman está muerto" y todos sabíamos perfectamente que no lo estaba.
Lo curioso del caso Batman es que su
popularidad es inversamente proporcional a la credibilidad de sus muertes.
Cuanto más famoso se volvió el personaje, más ridículas tuvieron que volverse
las circunstancias de su 'eliminación', porque ningún editor con dos dedos de
frente iba a matar permanentemente a la gallina de los huevos de oro de DC. Así
que en vez de muertes creíbles, lo que obtuvimos fue una serie de argucias
narrativas que van desde lo épicamente dramático hasta lo que solo puede
describirse como 'alguien estaba muy desesperado en la sala de redacción'.
1. Darkseid lo Dispara con una Bala de Ante-vida (2008) — Final Crisis
La primera —y quizás más famosa— 'muerte'
de Batman ocurrió durante el evento cósmico Final Crisis, escrito por el
visionario y siempre críptico Grant Morrison. En esta historia, Darkseid, el
dios del mal del Cuarto Mundo y uno de los villanos más poderosos del DC
Universe, dispara a Batman con la Omega Sanction, una bala de energía divina
capaz de destruir cualquier cosa en la existencia. El resultado es que Bruce
Wayne 'muere' frente a los ojos de Superman, quien llora su cadáver mientras el
mundo se desmorona a su alrededor.
¿Lo ridículo? Que la bala no lo mató. En
absoluto. Lo que hizo fue enviarlo de viaje en el tiempo, hacia atrás a través
de la historia de la humanidad. Batman fue literalmente 'disparado' a través
del tiempo como si fuera un turista forzado en una máquina del tiempo hecha de
energía divina. Durante más de un año de publicación, los lectores siguieron a
Bruce Wayne saltando de era en era: la prehistoria, la Roma antigua, el salvaje
oeste americano, la Segunda Guerra Mundial. Cada vez que encontraba la manera
de acercarse a su época, algo lo volvía a disparar hacia atrás. Era Batman: El
Viajero del Tiempo, y nadie pidió eso pero aquí estamos.
La resolución fue igualmente extravagante.
Bruce finalmente regresó a su tiempo gracias a una combinación de artefactos
mágicos, ayuda de sus aliados y pura determinación de hombre que tiene
demasiado dinero como para morirse tranquilo. La historia se extendió en la
miniserie 'Batman: The Return of Bruce Wayne', donde cada número mostraba a
Bruce en una época diferente, luchando contra villanos históricos con los
recursos que tuviera a mano. Era absurdo, grandioso y totalmente propio de
Morrison.
2. Bane le Rompe la Espalda (1993) — Knightfall
El evento Knightfall de 1993 es uno de los
arcos narrativos más famosos de la historia del comic, y con razón. Bane, el
estratega enmascarado con supuerza química, ejecuta un plan brillante: en lugar
de enfrentarse a Batman directamente, primero libera a todos los reclusos de
Arkham Asylum para que Batman tenga que capturarlos uno por uno durante
semanas. Cuando Bruce Wayne finalmente está exhausto hasta el límite físico y
mental, Bane lo confronta en el mismísimo Wayne Manor, lo levanta sobre su
cabeza y lo rompe sobre su rodilla con un crack que los lectores de todo el
mundo escucharon en sus pesadillas.
Técnicamente Bruce no murió, pero quedó
paralítico, lo cual para un vigilante nocturno equivale más o menos a lo mismo
funcionalmente. El problema fue que DC, en su infinita sabiduría corporativa,
decidió reemplazarlo con Jean-Paul Valley, un fanático religioso con armadura
de alta tecnología que rápidamente se volvió más violento y más perturbador que
cualquier cosa que Bane jamás haya hecho. La respuesta de los fanáticos fue tan
negativa que la recuperación de Bruce fue acelerada de manera notablemente poco
científica: con suficiente rehabilitación, yoga y determinación, Bruce
literalmente se curó de una lesión espinal severa. Los médicos reales de todo
el mundo lloraron.
Lo más ridículo de Knightfall no es la
rotura de espalda —eso al menos tiene cierta lógica física— sino la velocidad
de recuperación. En los comics, Bruce pasó meses en silla de ruedas. En
términos de publicación real, fue aproximadamente un año. Considerando la
gravedad de la lesión descripta, cualquier médico real le diría que era
imposible volver a caminar, mucho menos ponerse un traje de murciélago y saltar
por tejados. Pero ya saben: DC necesitaba a su Batman de regreso, así que
regresó.
3. Lo Convirtieron en Vampiro (1991) — Batman & Dracula: Red Rain
En la línea de Elseworlds, que permitía
historias fuera de continuidad, DC tomó la decisión absolutamente magistral de
preguntarse: '¿Qué pasa si Batman se convierte en vampiro?' El resultado fue
Batman: Red Rain, una historia donde Drácula llega a Gotham y Batman, en un
momento de desesperación estratégica, permite que una vampira aliada lo muerda
para ganar los poderes necesarios para derrotar al Príncipe de las Tinieblas.
Funciona. Batman derrota a Drácula. Y luego tiene que lidiar con el pequeño
problema de ser inmortal y tener sed de sangre.
Las secuelas llevaron esto hasta su
conclusión lógica más oscura: en 'Batman: Bloodstorm', Batman es completamente
dominado por sus instintos vampíricos y Alfred y los Robins tienen que tomar la
difícil decisión de eliminarlo. En 'Batman: Crimson Mist', el cadáver de Batman
es resucitado como un vampiro completo y sin inhibiciones, y procede a cazar y
matar a villanos de Gotham chupándoles la sangre. Es gloriosamente ridículo y
absolutamente maravilloso en su exceso de horror gótico.
¿Por qué importa esto en el contexto de las
'muertes' de Batman? Porque esta historia estableció un precedente fascinante:
Batman puede morir y convertirse en algo peor, y aun así seguirá siendo Batman.
La identidad del personaje es tan fuerte que sobrevive incluso a la muerte y la
no-muerte. Es una reflexión filosófica profunda envuelta en capas de absurdo
sobrenatural, y es exactamente el tipo de historia que solo puede existir en
los comics.
4. Superman Casi lo Mata... de Aburrimiento Burocrático
Bien, esta no es exactamente una muerte,
pero merece mención por su ridiculez sistémica. En múltiples ocasiones a lo
largo de las décadas, la narrativa de los comics ha puesto a Batman en
situaciones donde sus propios aliados debaten si eliminarlo. La Liga de la
Justicia, en el arco Identity Crisis y sus secuelas, descubrió que Batman había
construido un sistema de vigilancia masiva para espiar a todos sus compañeros.
La respuesta de la Liga fue... una votación. Sí, los superhéroes más poderosos
del mundo decidieron resolver el problema de Batman espiándolos mediante una
reunión de junta directiva con votos levantando la mano.
Batman 'murió' políticamente en ese
momento. Fue expulsado de la Liga. Se le borraron los recuerdos en un momento
de locura colectiva. Y la respuesta de Bruce fue exactamente lo que esperarías:
construyó el satélite Brother I, un sistema de vigilancia aún más masivo y
poderoso, 'solo por si acaso'. La lección que DC nos enseñó es que no existe
ninguna medida disciplinaria que pueda detener a un millonario con demasiado
tiempo libre y trauma de infancia.
5. Lo Mataron con una Historia de Origen Alternativa
Una de las formas más creativas y más
frustrantes de 'matar' a Batman es simplemente reescribir su historia de
origen. En la era post-Crisis on Infinite Earths, DC comenzó a jugar con la
idea de alterar el pasado de Bruce Wayne, lo cual efectivamente 'mataba'
versiones anteriores del personaje y las reemplazaba con otras. Cada Crisis —y
DC tiene una Crisis cada diez años más o menos con la puntualidad de un tren
suizo— trae consigo la posibilidad de que el Batman que conocemos deje de
existir y sea reemplazado por una versión ligeramente diferente.
Esto llegó a su punto más absurdo durante
Flashpoint, donde Barry Allen viajó en el tiempo para salvar a su madre y
accidentalmente creó un universo donde Thomas Wayne —el padre de Bruce— se
convirtió en Batman después de que su hijo muriera en el callejón en lugar de
él. El Thomas Wayne Batman era más violento, más brutal y más dispuesto a matar
que cualquier versión de Bruce, lo cual es decir mucho. Esta versión del
personaje se volvió tan popular que DC la trajo de vuelta repetidamente en
eventos subsiguientes, creando la extraña situación de dos Batmans paternos
luchando sobre cuál es la 'real'.
6. La Muerte de Batman en Dark Knight Returns
Frank Miller's The Dark Knight Returns de
1986 es posiblemente la historia de Batman más influyente jamás publicada. En
ella, un Batman de 55 años regresa a combatir el crimen en un futuro distópico
de Gotham, enfrenta a Superman en un combate épico y finalmente finge su propia
muerte para poder operar desde las sombras sin la interferencia del gobierno.
Técnicamente es una muerte elegida, planeada y ejecutada con la precisión
característica de Bruce Wayne.
Lo ridículo es lo que viene después: Miller
regresó décadas más tarde para escribir secuelas que gradualmente erosionaron
la grandiosidad de ese final. Dark Knight Strikes Again convirtió la elegante
conclusión de la primera historia en un preludio a una guerra total entre
superhéroes. The Dark Knight III: The Master Race añadió más capas de
conspiración. Cada secuela 'mató' la perfección del final original y lo
reemplazó con algo más grandilocuente pero menos satisfactorio. Batman
sobrevivió incluso a la intención narrativa de su propio creador de dejarlo
descansar.
7. Death Metal: Cuando Matarlo Literalmente Salvó el Multiverso
Death Metal, el evento de 2020 escrito por
Scott Snyder, llevó la tradición de las muertes de Batman al nivel cósmico
definitivo. En esta historia, Batman se sacrifica —una vez más— pero esta vez
su muerte es literalmente el catalizador que reinicia y salva el multiverso
entero de DC. Bruce Wayne muere para que todos los universos puedan existir
libremente. Es la muerte más importante en la historia del comic, lo cual
naturalmente significa que duró exactamente lo que dura cualquier muerte de
Batman.
La ironía suprema de Death Metal es que, al
reiniciar el multiverso, básicamente abrió la puerta para que cualquier versión
de Batman pudiera existir simultáneamente en diferentes realidades. Así que
técnicamente Bruce murió, pero al hacerlo se multiplicó en infinitas versiones
de sí mismo a través de la nueva continuidad. Es la manera más elaborada y más
DC de ambas cosas: matar al personaje Y mantenerlo vivo al mismo tiempo.
Conclusión: Batman es Inmortal Porque el Dinero es Inmortal
La verdad detrás de todas estas muertes
ridículas es sencilla: Batman vende. Vende comics, vende películas, vende
juguetes, vende todo lo que DC necesita vender para mantener las luces
encendidas en sus oficinas de Burbank. Mientras eso sea verdad —y será verdad
durante mucho tiempo todavía— Bruce Wayne volverá de cualquier cosa que se le
ponga enfrente. Puede ser disparado con balas del tiempo, puede romperse la
espalda, puede convertirse en vampiro, puede ser borrado de la existencia por
dioses cósmicos y puede finge su propia muerte docenas de veces. Siempre
volverá. Porque Batman no es un personaje de comics. Es una religión, y las
religiones no mueren.
La próxima vez que DC anuncie la muerte de
Batman, recuerden este artículo y sonrían. Sabemos lo que viene después.






